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El último caso de viruela en el mundo: La historia de cómo la unión hace la fuerza

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La viruela fue una de las enfermedades más contagiosas y mortales de la historia. Cerca de 300 millones de personas murieron por esta enfermedad sólo durante el siglo XX. Quienes lograban sobrevivir, lo hacían con grandes cicatrices y secuelas. 

La viruela era una enfermedad altamente contagiosa causada por el virus variola. Se caracterizaba sobre todo por llagas, bultos y pústulas que aparecían en el cuerpo y en la cara de las personas infectadas. 

Se transmitía con gran facilidad, por el contacto directo con las personas enfermas, por fluidos corporales o incluso a través de las prendas contaminadas. Además, quien tenía la enfermedad no dejaba de transmitirla hasta que se desprendía la última costra, lo que aumentaba considerablemente el período de transmisión. 

Sin embargo, la viruela no solo es una de las dolencias más graves que conoció el ser humano, sino que también es la primera enfermedad erradicada por una acción humana. Conozcamos su historia. 

Orígenes de la viruela

No existen datos certeros sobre el origen de esta enfermedad, pero sí hay registros de su existencia desde el Antiguo Egipto. 

Las rutas comerciales del mundo antiguo llevaron la enfermedad a todos los rincones de Asia, África y Europa. En el siglo XVI, con la llegada de europeos a América, la viruela se extendió por todo el mundo. 

Los pueblos originarios de América carecían por completo de inmunidad frente a este virus, por lo que se estima que un porcentaje altísimo de las muertes se produjo por él antes que por enfrentamientos armados. Se estima que fue uno de los factores que contribuyeron a la caída del Imperio Azteca. 

En Europa, el virus se llevó a más de 60 millones durante el siglo XVII, y, como decíamos al comienzo, más de 300 millones de personas murieron en el siglo XX.

Cada año millones contraían la viruela y sólo un pequeño porcentaje se recuperaba con grandes marcas, cicatrices e incluso ceguera o esterilidad. La única prevención posible era la vacuna. 

Las vacunas salvarán al mundo (de la viruela y de mucho más)

Las prácticas para prevenir la viruela se remontan al siglo X, en Asia, donde se practicaba la inoculación del virus para provocar la enfermedad y así desarrollar inmunidad. Además, a mediados del siglo XVIII se registraron procedimientos similares en América del Sur. 

Sin embargo, no fue sino hasta 1796 que, en Europa, comienzan los experimentos que finalmente darían origen a la vacuna.

La vacunación fue clave para detener el avance de la viruela, ya que no existían otras formas de prevenirla. 

Para el siglo XX, a pesar de la existencia de la vacuna, la viruela seguía infectando a millones de personas por año. Cada país realizaba sus propias campañas de vacunación para incentivar a la población, pero esto no era suficiente. 

La única manera de eliminar al virus era trabajar en conjunto de manera internacional. A partir del año 1959, la erradicación de la viruela se convirtió en el principal objetivo de la Organización Mundial de la Salud. 

En 1967 se lanzó una gran campaña de vacunación en más de 30 países, llegando a combatir 15 millones de casos. Diez años más tarde se detectó el último caso de viruela contraída de manera natural en Somalía. 

El último susto

En 1978 se produjo un nuevo caso en Inglaterra que despertó todas las alarmas. Una fotógrafa médica contrajo el virus luego de una mala manipulación en un laboratorio. La suya es la última muerte producida por el virus. 

En 1980 la OMS declaró a la viruela oficialmente erradicada, con el Informe final de la Comisión Global para la certificación de la erradicación de la viruela. 

Luego de su erradicación, ya no existen campañas de vacunación contra la viruela y la población mundial ya no está inmunizada, por lo que se debate entre destruir o no las últimas muestras del virus. Actualmente existen dos cepas del virus, guardadas por los centros de control de enfermedades de Estados Unidos y Rusia.

La erradicación de la viruela se recuerda año a año para resaltar lo que puede hacer una acción coordinada entre distintos países. Es increíble lo que se puede lograr con una planificación mundial que incluya asignación de recursos, objetivos claros, campañas de vacunación y sobre todo técnicas de supervisión de casos. 

Cada país y cada situación requirió de la adaptación de la estrategia a sus circunstancias, teniendo en cuenta cuestiones sociales, culturales, e incluso geográficas o administrativas. 

Hoy estamos esperando el desarrollo de una vacuna para el Covid-19, y el día de la erradicación de la viruela nos invita a reflexionar. Este gran hito nos da la pauta de lo que puede llegar a ocurrir cuando se trabaja en conjunto para lograr un objetivo, además de probar, una vez más, la importancia de las vacunas.

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